
Tito, cuantas veces no te habré saludado al encontrarte paseando por Masnou?
Eras un perro muy querido y con una vida feliz.
Recuerdo que te trajeron a una desfilada como perro adoptado. El día anterior te llevaron a la peluquería para que lucieras todo lo guapo que eras con tu pelaje blanco, pero ... fué llegar a la playa, salir corriendo, meterte en el agua, y salir cual gallina mojada, para disgusto de tu dueño, claro.
Mojado o seco, eras un perro encantador, y sé que tu familia te echará muchísimo de menos.
Estos últimos años han sido plenos para ti, y eso es lo que nos deja el buen sabor.
Hasta siempre Tito, tendré que acostumbrarme a no irte encontrando en tus paseos.
Seguramente en aquel cielo vuestro hay buenos campos donde dar saltos y corretear a gusto, y cuando te encuentres con "nuestros" perros, únete a ellos por que todos han sido muy buena "gente" mientras nos esperais, por que me consta que somos unos cuantos los que queremos ser destinados a vuestro cielo, y reencontrarnos de nuevo.